Un total de 41 festivales de cine acreditados por la FIAPF así como algunas de las asociaciones y federaciones del sector cinematográfico más relevantes han firmado un comunicado en el que instan a las autoridades públicas a que tomen más medidas para proteger al sector por los daños ocasiones por la COVID-19. Concretamente, los festivales de cine han sido especialmente afectados por la crisis actual.
Los festivales de cine más importantes del mundo se unen para reclamar más acciones a los gobiernos para salvaguardar el cine y los certámenes en particular. Los españoles San Sebastián, Sitges, Zinebi, Gijón y Cinema Jove son los representantes españoles pero también se adhieren Cannes, Venecia, Berlín, Locarno, Toronto, Mar del Plata, Tokio, El Cairo, Moscú, Shanghai, etc.
Asimismo, se suman a estas reclamaciones asociaciones y federaciones internacionales de los distintos gremios del cine, como UNIC (International Union of Cinemas), FERA (Federation of European Film Directors), FIA (International Federation of Actors), FIAD (International Federation of Film Distributors’ Associations), FIAPF (International Federation of Film Producers Associations), FSE (Federation of Screenwriters in Europe) IVF (International Video Federation) y UNI MEI (Media, Entertainment & Arts Sector of UNI Global Union).
A continuación, reproducimos el texto:
“Desde marzo, los festivales de primavera se vieron obligados a cancelar o posponer sus ediciones de 2020, mientras que los certámenes que se desarrollaban después debían ir a ciegas. Incertidumbres, retrasos y costes extras causados por la COVID-19 que han constituido enormes desafíos para la sostenibilidad del ecosistema de festivales.
Para aquellos que son capaces de realizarse físicamente, el aforo limitado debido a las medidas sanitarias y las dificultades para viajar tendrán un coste.
Los festivales internacionales de cine no son únicamente importantes contribuyentes al desarrollo cultural, económico y social de los territorios donde se establecen, sino que son un enlace esencial en la cadena de valor de la industria del cine, ya que posibilitan la difusión de las películas, oportunidades de obtener acuerdos de distribución, reseñas en la prensa y la atención del público.
Este peso económico tan significativo de los festivales de cine tiene que ser preservado con medidas específicas y un firme compromiso de las autoridades locales, nacionales e internacionales dando apoyo a los eventos en una transición durante la crisis de la COVID, puedan o no llevarse a cabo en 2020 y para las ediciones de 2021 en adelante.
Los firmantes son festivales internacionales de cine así como asociaciones y organizaciones gremiales que representan a la industria del cine.
¿Por qué los festivales deben ser ayudados? Los festivales de cine importan para su contribución cultural al desarrollo local: 4,5 millones de entradas vendidas en 2017, cerca de 1.700 películas tuvieron su estreno mundial en un festival acreditado en 2017, 32.000 acreditaciones de prensa en 2017.
También importan por su contribución a las economías locales: importantes beneficios en el sector de los hoteles y restaurantes y un gran número de trabajos creados cada año.
¿Qué se requiere? Allá donde no se hayan tomado ya medidas, los firmantes piden medidas de alivio para las operaciones de 2020 y una estrategia excepcional post-COVID para los festivales internacionales de cine con el fin de salvar el ecosistema a nivel nacional, europeo y global”.





